Cada mes, el inicio del ciclo menstrual coincide con el primer día de la menstruación, que incluye la eliminación de los óvulos no fertilizados con el flujo de sangre y secreciones mucosas procedentes de la desintegración y la expulsión del endometrio (el tejido que recubre el interior de la cavidad uterina). La ausencia de flujo menstrual es la amenorrea, que puede ser un síntoma de una enfermedad o de malos hábitos. Cuando se manifiesta una prolongada ausencia del ciclo menstrual, la mujer debe acudir a su ginecólogo que, después de haber identificado las causas que llevaron a la emergencia, instaurará el tratamiento más adecuado. Entre los trastornos asociados con el ciclo menstrual encontramos el síndrome premenstrual y la dismenorrea. El primero es un complejo de síntomas (dolor, malestar, inestabilidad emocional, irritabilidad, depresión) que aparecen pocos días antes de la llegada de la menstruación y que mejoran o desaparecen después de su comienzo. La dismenorrea, sin embargo, es la menstruación dolorosa y puede ser primaria o secundaria dependiendo de la causa que lo provocó. Por último, hay que recordar la endometriosis, una enfermedad caracterizada por la presencia de endometrio fuera del útero en lugares anormales, como los ovarios y trompas de Falopio. Esta enfermedad puede ser asintomática o manifestarse con síntomas como el dolor antes y durante la menstruación, dolor pélvico crónico, dolor durante y después del coito, flujo menstrual anormal o especialmente abundante.