La DMAE

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es la causa principal de pérdida de la visión irreversible en los países industrializados en personas mayores de 65 años.

En términos generales se ha estimado que su prevalencia es de un 15% en sujetos con edades entre 65 y 74 años, de un 25% en los de 75 a 84 años y de un 30% en mayores de 85 años. La incidencia de la DMAE tenderá a aumentar en los próximos años, dado el envejecimiento progresivo de la población en los países industrializados.

La DMAE es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de alteraciones degenerativas progresivas en el área macular.

La DMAE puede clasificarse en dos grupos:

– DMAE seca o atrófica

– DMAE exudativa o neovascular

Aunque la DMAE exudativa o neovascular se da tan sólo en el 10% de los pacientes con DMAE, es la responsable de la mayoría de casos de pérdida grave e irreversible de agudeza visual.

Para el tratamiento de la DMAE exudativa o neovascular se ha introducido recientemente el empleo de los anti-VEGF, unos fármacos de actividad antiangiogénica que, a través de la inhibición del VEGF humano (Vascular Endothelial Growth Factor), es decir, del factor de crecimiento endotelial vascular, bloquean la génesis vascular de la enfermedad.

La DMAE seca o atrófica tiene una evolución más lenta que la exudativa o neovascular. Al producirse una pérdida de visión muy paulatina, las personas que la padecen se van adaptando con mayor facilidad a ese daño progresivo.

En sus inicios causará una visión ligeramente borrosa en la zona central y, a medida que la enfermedad progresa, esta zona se va haciendo más grande y más borrosa.

Actualmente no hay tratamiento curativo por lo que es muy importante la prevención.

Para llevar a cabo un tratamiento preventivo es imprescindible identificar los factores de riesgo modificables de la DMAE con el objetivo de reducir la incidencia de la patología y prever su progresión hacia estadios más avanzados.

Los factores de riesgo para la DMAE favorecen la acción de los radicales libres sobre los tejidos, especialmente sobre la retina.

Los principales factores de riesgo para la DMAE son la edad, el tabaquismo, la exposición a la luz, color de iris claro y la densidad del pigmento macular.

Los estudios muestran que estos factores de riesgo están asociados a una disminución en la concentración de antioxidantes en la retina, por lo que se recomienda un aporte suplementario de los mismos.

ANGELINI FARMACÉUTICA, S.A. le informa que algunos de los contenidos del sitio web al que está intentando acceder, están dirigidos exclusivamente a profesionales sanitarios facultados para la prescripción o dispensación de medicamentos.

Para notificar cualquier acontecimiento adverso relacionado con nuestros productos contactar con Farmacovigilancia (farmacovigilancia@angelini.es - Tel. 93 253 46 45).

¿Es Vd. profesional sanitario con capacidad de prescripción o dispensación en España?
SI NO